{"id":458,"date":"2023-04-09T13:23:12","date_gmt":"2023-04-09T13:23:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nataliasanguino.com\/?p=458"},"modified":"2023-04-09T13:23:14","modified_gmt":"2023-04-09T13:23:14","slug":"el-69-de-los-101","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nataliasanguino.com\/?p=458","title":{"rendered":"El 69\u00ba de los 101"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Una noche de pasi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las manos rechonchas dejaron las llaves en la repisa del recibidor, rozando levemente el espejo con los nudillos y notando el fr\u00edo de la l\u00e1mina a la que apenas miraba cada d\u00eda. Con fatiga, se quit\u00f3 el abrigo de pa\u00f1o, ligero y menos abrigado de lo que promet\u00eda. Se dirigi\u00f3 a la cocina y sac\u00f3 solamente la botella de vino blanco, mal tapada con su corcho, pero no iba ella a ponerse exquisita a estas alturas: no entend\u00eda de vinos, solo del leve adormecimiento de los sentidos, del ligero mareo. Se puso el pijama, de felpa, y sobre \u00e9l la bata de unicornios. Fue, dejando la copa en el sal\u00f3n a su paso, al ba\u00f1o, donde se limpi\u00f3 la cara con agua micelar y se mir\u00f3 a los ojos, cansados y abotargados, por primera vez en ese d\u00eda. Llamaron a la puerta y del respingo que dio, asustada, casi tira la crema con la que estaba masaje\u00e1ndose, de una forma ritual y mec\u00e1nica, la cara. Asom\u00f3 un ojo por la mirilla para descubrir al vecino de abajo. Las comisuras de sus labios se curvaron hacia arriba, pero las oblig\u00f3 a descender ligeramente antes de abrir la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Te he o\u00eddo llegar &#8211; dijo \u00e9l, t\u00edmido.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ya. Estoy cansada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ah. \u00bfNo quieres que pase?<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda juegos, ya hubo una seducci\u00f3n lenta, durante meses, en encuentros de escalera, risas sofocadas en el supermercado como si no tuvieran el cerro de a\u00f1os que cada uno ten\u00eda encima. As\u00ed que ahora hacerse la interesante ella sab\u00eda que no ten\u00eda sentido alguno. \u00c9l tambi\u00e9n lo sab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00f3 y, torpes, sus manos urgentes pasaron fr\u00edas por debajo de su pijama, aprovechando que apenas estaba abrochada la bata. Ella ahog\u00f3 una carcajada, mezcla de excitaci\u00f3n y sorpresa, y \u00e9l sonri\u00f3 ya en su cuello, territorio conocido, lugar amigo por el que siempre comenzaba \u201cla conquista del cuerpo\u201d, como dijo la primera vez para hilaridad de ella. Su risa, tan buscada como la humedad que ahora buscaba con los dedos, ya templados por el contacto con su cuerpo. Ella disfrutaba aferrada con una mano a su hombro y con la otra apoyada en el mueble de la entrada, cuya repisa quedaba justo a la altura de su cadera. Los dos conoc\u00edan ese mueble de sobra, los dos se hab\u00edan mirado en ese espejo, \u00e9l detr\u00e1s de ella, ella medio ri\u00e9ndose medio escondiendo su rostro, avergonzado a\u00fan a esas alturas etarias. Ser de la misma estatura facilitaba cualquier encuentro vertical, pens\u00f3 ella la primera vez que se vieron las caras en el espejo de la entrada. \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os llevaba sin hacerlo en esa postura? Hacer el qu\u00e9, se ruborizaba su pensamiento. \u00bfEl amor? Aquello no era amor: era necesidad, cari\u00f1o, urgencia, sexo, sudor. Pero de aquel hombre solo echar\u00eda de menos su presencia y su cuerpo si alg\u00fan d\u00eda se marchaba o empezaba a ignorar sus llegadas a casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos suspiraron en la primera penetraci\u00f3n, se acompasaron sus miradas y sus respiraciones en las siguientes. El pelo de \u00e9l, entre las manos de ella, era \u00e1spero, m\u00e1s de lo que parec\u00eda a simple vista. La barba, arreglada, siempre estaba suave. La piel de ella, sentada sobre la mesa del sal\u00f3n, abiertas las piernas mientras recibe el ritmo de su amante, sigue siendo tersa. Huele a Nelia. A veces \u00e9l va a la droguer\u00eda del barrio, donde supone que ella compra el gel, abre un bote y lo huele a hurtadillas. Las primeras veces, una ligera erecci\u00f3n saludaba al recuerdo. Ahora, convertida en costumbre para s\u00ed mismo, solo la excitaci\u00f3n y el deseo de querer estar dentro de ella le acompa\u00f1aban. Solo. Pararon para besarse despacio, todav\u00eda unidos el uno al otro, las lenguas jugaron y recorrieron labios, dientes, barbilla, barba, p\u00f3mulos, l\u00f3bulos y \u00e9l volvi\u00f3 a su cuello, puerto en el que parar de tanto en tanto. No quer\u00edan algo r\u00e1pido, al menos no siempre. Despu\u00e9s de que ella volviera del pueblo de vacaciones, de cuidar a su madre tres meses por una inoportuna ca\u00edda, s\u00ed fue r\u00e1pido, urgente, casi un tr\u00e1mite de bienvenida. \u00c9l pidi\u00f3 perd\u00f3n y ella solt\u00f3 una carcajada y se limit\u00f3 a decirle \u201cme ha valido as\u00ed\u201d. Desde entonces \u00e9l siente una necesidad de recompensa continua. Ella siempre se siente insegura en cuanto a qu\u00e9 hacer para \u00e9l, c\u00f3mo tomar la iniciativa, c\u00f3mo no parecer que se deja hacer. Y sin embargo es lo que m\u00e1s disfruta. Y qu\u00e9. Ahora ya qu\u00e9 m\u00e1s da.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfA la cama? &#8211; propuso ella, con las piernas doloridas por el equilibrio sobre la mesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; A la cama &#8211; sonri\u00f3 \u00e9l. Y all\u00ed siguieron jadeando, sudando, ri\u00e9ndose cuando ella se golpea la cabeza con la mesilla en un cambio de postura. Repentina ternura &#8211; \u00bfEst\u00e1s bien?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, s\u00ed, mientras no haya sangre, estoy bien. Pero si me desmayo de aqu\u00ed a cinco minutos, no ser\u00e1 por ti, lo siento. &#8211; Carcajadas. \u00c9l volvi\u00f3 al puerto. Ella llevaba dos orgasmos y sab\u00eda que en breve \u00e9l iba terminar, porque conoc\u00eda sus vaivenes, sus pausas, su aguante. Y adem\u00e1s le gustaba enterrar el rostro en su cuello para terminar. Aunque no terminaba su encuentro ah\u00ed. Sol\u00edan quedarse en la postura que fuera, normalmente \u00e9l encima de ella, las dos barrigas aplastadas, a veces era necesario un acomodo de piernas, de hombros, taparse de nuevo con la manta. Y \u00e9l respiraba entonces m\u00e1s acompasado, al borde del sue\u00f1o, que ella tem\u00eda que llegase.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aquello no era amor aunque la ra\u00edz de la palabra \u201camante\u201d lo dijera. Y dormir implicaba una intimidad que ella no quer\u00eda consentirle. Cuando detectaba que \u00e9l estaba a punto de quedarse dormido, sol\u00eda carraspear o moverse, quitarse de encima o de debajo, quedarse a un lado y si \u00e9l no reaccionaba, comenzaba a vestirse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed era entonces: la respiraci\u00f3n de \u00e9l comenz\u00f3 a pesar y ella le susurr\u00f3 \u201ca ver, cuidado, que tengo fr\u00edo\u201d. Y \u00e9l remolone\u00f3 mientras ella se levantaba e iba al sal\u00f3n a por su pijama y a la bata, que abroch\u00f3 mientras volv\u00eda a la habitaci\u00f3n, donde \u00e9l ya hab\u00eda empezado a levantarse.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Gracias. Me ha gustado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l levant\u00f3 la mirada y sonri\u00f3, p\u00edcaro. \u201cY a m\u00ed\u201d, respondi\u00f3. Ella sigui\u00f3 con el ritual: \u201cCuando quieras, ya sabes d\u00f3nde estoy\u201d. \u201cS\u00ed\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando \u00e9l sali\u00f3 de su casa y ella cerr\u00f3 la puerta, ambos sonre\u00edan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una noche de pasi\u00f3n Las manos rechonchas dejaron las llaves en la repisa del recibidor, rozando levemente el espejo con los nudillos y notando el&#8230;<\/p>\n<p><a class='more-link' href='https:\/\/nataliasanguino.com\/?p=458'>Leer m\u00e1s...<span class='screen-reader-text'>El 69\u00ba de los 101<\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":327,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[89,3,140,72,136,81],"tags":[143,148,141,137,125,170,142,152,144,138,153],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.0 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El 69\u00ba de los 101 - Natalia Sanguino<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nataliasanguino.com\/?p=458\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El 69\u00ba de los 101 - 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