El 17º de los 101

La mueca mítica, ¿fue figurada? Aquel puerto que podemos intuir al fondo, ¿era real? Tengo esta certeza: era indiferente a todo el paseante de la esquina del cuadro. 

Siempre hay alguien disfrutando de la vida mientras la nuestra se hunde. 

Una revelación, un sonido lejano que golpea en el estómago, el ser consciente de que ha cambiado el suelo bajo nuestros pies y no volverá a ser el mismo ni tan cierto. Un paso más allá, la única promesa que queda es la del abismo.

No es un grito de verdad el grito sino una angustia, una bofetada en forma de depresión, un continuo e inhabitable ataque de pánico.

El barco del fondo volverá mañana a faenar y el hombre indefinido del cuadro (que somos cualquiera y no queremos ser ninguno) se despertará sabiéndose inmerso en esa pérdida de perspectiva que da un disgusto, una tristeza honda. Donde hace un minuto reinaba lo que no sabías que era la calma, ahora hay pedazos de lo que fuiste y no volverás a reconocerte.

¿El motivo? Puede ser tan profundo como profano: una infancia, un desengaño amoroso, una enfermedad propia o ajena, la consciencia de la falta de talento o que acaba de morir alguien que alguna vez le dijo a alguien “te quiero” y fue sincero.

El personaje es angustia y su angustia somos nosotros: la definimos y la concretamos, la vivimos con menos talento que el pintor noruego. 

Pasaremos (o no) y seguiremos igual de imperfectos después de mentirnos prometiendo que si salíamos de ésta realmente nos lo tomaríamos en serio.

Natalia Sanguino Escrito por:

4 Comentarios

  1. Mar
    noviembre 1, 2022

    Muchas veces he pensado en la idea que transmite tan bien tu frase: «siempre hay alguien disfrutando de la vida mientras la nuestra se hunde»… A veces somos nosotros los que tenemos la felicidad entre nuestros dedos, ante el infortunio de los demás, pero…¡cómo duele cuando nos toca naufragar!
    Me ha encantado, Natalia.

    • noviembre 1, 2022

      Muchas gracias, Mar. Es un texto corto pero difícil de tragar… Y a la vez es importante tener la perspectiva para saber en qué lado del cuadro estamos. Y brindar, brindar siempre.

  2. Alejandra
    noviembre 1, 2022

    Pero que difícil es volver a faenar cuando por dentro estamos rotos a pedazos …. Me encantó Natalia ❤️ !!

    • noviembre 1, 2022

      ¡Gracias! Es muy complicado pero la mejor opción. Pensar y mirar hacia delante. ¡Un abrazo!

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