Un acróstico
Nada mejor que comenzar con eso, conmigo, con nada: perdidos,
amarrados a la puerta del baile. ¿Talento? Me falta.
Talento o ego, o chispa o huevos o guasa, ojalá, con perdón,
algo de éxito (triunfos pequeños), yo valgo, sin ganar del todo, soy Arg,
la plata, incluso un bronce te acepto, latón bonito, el Au,
inalcanzable e inútil me resulta el oro, si es que no me veo. Ya me lo creeré, y si
ando y poco a paso confío, pero llego. Seré. Dónde hay un verso con solución.
A este acróstico tramposo y vacilón, aburrido, ¿no?,
lacio de carácter pero insistente y machacón, letanía como gotas
cayendo sobre el alféizar de tu ventana,
o será sin más sumar líneas sin rimar. Escriben
rápidos los poetas, ahora triunfan los guapos que hablan en argot.
Que el pulso, ay, no tiemble ni flaquee el lector. Sigo:
un Violante, un Quevedo (sin sonetos) para ayudar,
espero, a mí, ¡venid, venid a mí! Como dar de beber al sediento, ¿sí?
Es posible enfilar digna la salida, acabar este infierno.
No habéis sufrido demasiado, espero…
¿Alcorqueen? Muy fan.
Me fascina leerte.
Bravísimo.
Para nada es un acróstico machacón.
Eres pura creatividad.
Jajajaja, me gusta incluir guiños, aunque sea a mí misma. Me encantó el reto en sí. Publicar ahora los ejercicios es otra manera de divertirme. ¡Gracias por los ejercicios y por estar siguiéndome la pista!