Mi secuestro
Parpadeo varias veces. La luz blanca, fosforescente, se burla de mí y también parpadea, me hace guiños. ¿Soy molesta, verdad? Parece preguntarme. Tengo que cerrar los ojos pero no puedo, no soy capaz de apartar mi mirada de aquí, ¿por qué hago esto, por qué estoy viendo esto?
Me quiero levantar pero no puedo. Pregunto si puedo irme a mi casa y estos extraños sin rostro, figuras humanas sin alma, me dicen que no. No, cómo te vas a ir a casa, se ríen. Yo quiero llorar, abofetearles, pero sé que nada de eso servirá. Solo hará mi vida peor en el futuro inmediato y más allá. Eso poseen de mí: mi presente, mi futuro inmediato y lo que hay justo después de ése, el abismo que un día vi brillante y ahora me aparece podrido a la vista y al olfato.
Soy una estúpida. La gente recuerda fechas especiales. ¿Por qué yo no recuerdo cuándo fue el día exacto de mi secuestro? Así llevaría el recuento, aunque sé que me desesperaría aún más. Me conozco. Tanto tiempo conviviendo conmigo al menos que me sirva de algo.
Ni siquiera veo ventanas aquí. Entran y salen, no estoy en un sitio pequeño, al menos, entran y salen y saludan, son amables conmigo en apariencia pero sé que en el fondo no les importo. No soy nadie para ellos, nada, ni a la categoría de cosa tengo el derecho de elevarme.
Miro a mi alrededor una y otra vez buscando una mirada amable, una voz amiga, una presencia que me tranquilice. Pero los demás secuestrados aquí parecen estar disfrutando de la experiencia. No entiendo nada. Si nos quitaran el yugo, ¿acudirían a buscarlo? ¿Pedirían que se lo pusieran, por favor?
Quiero huir, quiero salir de aquí, escapar, ser libre, disfrutar, ser feliz, hacer lo que realmente me apetece hacer que no es buscar en el cajón de mi escritorio colirio para los ojos, apuntar la próxima cita con el oculista, pedir permiso al jefe ese día para salir antes.
Tengo que vivir así pero que nadie crea que no noto los grilletes en tobillos y muñecas. Finjo ser una marioneta secuestrada cuando solo pienso en salir por la puerta de la oficina.