Como un faro que señala a los barcos la costa, mi abuelo había estado acompañándome en el recuerdo aquellos días oscuros y polvorientos.
Pero ahora soy solo un hombre desharrapado que corre por una carretera secundaria. Está lejos el mar y muerto mi abuelo.
– ¡Que alguien me ayude, por favor!
No soy capaz de distinguir si lo que rueda por mis mejillas son lágrimas, la lluvia que cae a mi alrededor o sangre por el golpe que me he dado en la ceja y que duele como un martillo golpeando mi sien derecha. Angustiado, corro por el asfalto sin aire, con dolor en la sien, en los hombros, en las muñecas por las cuerdas que las ataban, ¿cuánto, varios días? No puedo permitirme pensar en el tiempo pasado, nada puede ocupar mi cabeza dolorida, toda mi energía se concentra en huir.
No deja de llover y como no veo vehículo alguno, voy a un camino a unos 50 metros, paralelo a la carretera. Miro hacia atrás continuamente, porque no sé cuándo mis captores se darán cuenta de que ya no estoy, quizá tenían una cámara enfocando el cuartucho donde me encerraron y lo han visto todo, quizá ahora se están divirtiendo cazándome como si fuese una presa a la que despellejar luego ante la chimenea, tras lograr salir de la casa en un descuido de quienes allí me llevaron. Vuelvo a temer que no fuera un despiste y que esto sea un juego de psicópatas.
Pese a la intensa lluvia, veo un pueblo, una iglesia. La esperanza me renueva las fuerzas. La lluvia y el frío tienen a todos en casa. Empiezo a tiritar, no llevo abrigo. Hasta ahora, presa del pánico (de nuevo me imagino como una presa y eso me hace tiritar también), no había percibido la temperatura. Sé que había chimenea en la casa porque la olía. Intento recordarlo todo para darle el mayor número de pistas posibles a los agentes. El cuarto donde me tenían encerrado, un almacén, tenía dos ventanucos altos. Localizo el cuartel de la Guardia Civil. ¿Y si uno de ellos está en el ajo?
MÁS TARDE
– Bien, dígame, ¿qué es lo que recuerda del lugar?
De repente caigo en por qué recordaba a mi abuelo:
– Olía a anís.