Binomio fantástico
– Bésame en el malecón.
– Cómo vas a decir maricón en el título, ¿quieres que nos linche la peña?
– Malecón, chiquillo. Suena a éxito de karaoke.
– Sigo apostando por algo tipo La Pegatina, ¿qué tenemos en el cuaderno?
– Colección de horrores, un espanto de ideas.
– No será para tanto, cuando se te mete en la cabeza que no…
– Tenemos menos creatividad que un ficus.
– Qué exagerado. ¿Qué nos falta, que tenías anotado en el móvil?
– Teléfonos de tías.
– En serio.
– En serio.
– Eres insoportable. Céntrate, ¿qué rima con gallardía?
– Tía.
– Vete a la mierda.
– ¿Y si metemos en una caja papeles con palabras del diccionario al azar y hacemos la canción con 20 de ellas?
– Qué dices.
– La titulamos “Binomio fantástico”.
– Tenemos una semana para presentarnos al concurso, somos un agujero negro de talento, no ayudas con ideas absurdas.
– Pero por qué tenemos que presentarnos al concurso, puto orgullo.
– Apostamos con Conde y Sancho que quedaríamos mejor clasificados que ellos.
– Puta borrachera.
– ¡Y 500 pavos apostamos! Venga. Qué rima con gallardía.
– Aguamarina.
– Suelta ese diccionario. No rima.
– Asonante.
– ¿Asonante, gallardía aguamarina? Los gilipollas de Conde y Sancho tienen enchufe, conocen a la del bar, nos van a ganar y me niego.
– No entiendo el empeño.
– Tocar los huevos.
– Es verdad. ¿Y si nos reímos de ellos?
– ¿De Conde y Sancho?
– Tipo rap: “Obsesionados con la nutrición, tipos fuertes de balcón, ni puta idea de estilo, el gimnasio es su amigo, una borrachera nos enfrentó, oh, oh, visten fatal, son lo peor, con camisas de color irisadó, oh, oh”.
– ¿Irisadó? Es irisado.
– O la hacemos aguda o no rima.
– Paso, abracemos lo absurdo. ¿Bésame en el malecón o binomio fantástico?